
Este símbolo nos eleva por sobre la imagen anterior
de la guerra hacia algo más espiritual: nuestra conexión con Dios. La
imagen del arco iris nos recuerda que el universo no es algo casual ni
carente de propósito. Un contrato de palabra como este conecta al mundo
con algo que está por encima suyo y asegura que no se va a terminar
destruyendo sino que siempre va a permanecer con la esperanza de su
progreso y perfeccionamiento.
Entonces, la imagen del arco iris es también la expresión de un triunfo
sobre una ciencia que describe al mundo como algo frío y en vías de
destrucción.
EDGAR YAR DISEÑO GRAFICO